Desinfección y legionella

La desinfección consiste en producir la muerte de los microorganismos que se encuentren en ambientes y superficies, tales como bacterias, hongos, algas, protozoos y virus, mediante la utilización de una sustancia química llamada desinfectante que pertenece a la familia de los biocidas.
La desinfección es fundamental en empresas de los sectores higiénico-sanitario, hotelero y alimentario para prevenir las enfermedades infecciosas.

La desinfección es una técnica de saneamiento que tiene como finalidad la destrucción de los microorganismos patógenos. Trata de mantener los niveles de contaminación microbiana dentro de los límites considerados aceptables, desde el punto de vista teórico-sanitario.
La desinfección puede realizarse mediante la utilización de agentes físicos y químicos, siendo los oxidantes clorados (lejias, hipocloritos, etc.) los más utilizados en la desinfección de superficies por fregado.

Legionella es un microorganismo que, además de encontrarse en hábitat acuáticos naturales como ríos y estanques, ha encontrado un nicho ecológico adecuado en sistemas hídricos creados y manipulados por el hombre, donde puede desarrollarse hasta alcanzar densidades muy superiores a las del medio natural.
Siguiendo las pautas señaladas en el Real Decreto 865/2003, llevamos a cabo un completo tratamiento de desinfección y mantenimiento en las distintas instalaciones incluidas en este Real Decreto.

Se debe seguir un riguroso sistema de pautas estipulado por las normativas vigentes, alternando con analíticas en laboratorio y dependiendo del grado de infección. Por ello, comenzamos con una hipercloración y recirculación del circuito total de aguas sanitarias, tanto caliente como fría, o del circuito cerrado en aires acondicionados. Con esta cloración añadida al agua conseguimos eliminar, si existiera, la plaga. Tras ello, realizamos un vaciado, limpiado y desinfectado de los elementos de la instalación, como torres de refrigeración, acumuladores o intercambiadores. Para terminar realizamos el llenado y recirculado del sistema, tras el cual y  pasado un cierto tiempo estipulado, tomaremos muestras para su análisis en laboratorio, donde se certificará la salubridad del circuito.